| Elaboración |
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La Bodega |
Bodega |
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Finalizado el proceso de recolección y descarga, los racimos pasan por la despalilladora y la estrujadora. En la despalilladora se elimina el racimo quedando únicamente la uva, y en la estrujadora se procede a la rotura de la uva, para que el azúcar de la pulpa contacte con el hollejo.
La pasta pasa a los depósitos de maceración, en la que se dan lugar dos procesos de forma simultánea. La fermentación, es decir la transformación de azúcares en alcohol que viene a durar de siete a diez días, y la maceración, es decir la extracción del contenido polifenólico desde el hollejo al mosto, que tiene una duración de entre 10 y 30 días según las características de la uva. La gama de vinos con crianza, se descuba directamente en barrica. Una vez allí tiene lugar la fermentación maloláctica, que consiste en la transformación del acido málico en láctico, y que produce vinos más pulidos y untuosos. Los vinos jóvenes pasan a los depósitos de almacenamiento donde se someten a diferentes trasiegos para eliminar todos los restos sólidos que puedan quedar de la fermentación. |



